sábado, 31 de octubre de 2026

Imprenta de Capacho

Imprenta de Capacho Un obsequio del Gral. Eleazar López Contreras En 1937 el general Eleazar López Contreras obsequió un taller tipográfico a la municipalidad de Independencia-Capacho, en la imagen Luis Olinto Medica C. en su labor. Fuente: Capacho Lirico e Histórico Luis Olinto Medina C. (1952)

¡San Antonio del Táchira y el carnaval!

¡San Antonio del Táchira y el carnaval!
Una manifestación cultural de 105 años! Escrito por: Bernardo Zinguer Las celebraciones carnestolendas en el Táchira se remontan a la época gomecista, en San Cristóbal se celebraron por primera vez en el año 1913 y de manera paulatina se fueron extendiendo a las demás poblaciones. Los inicios de lo que hoy se conoce como el “Carnaval de la frontera” puede situarse en el año 1918, tal y como lo evidencia el diario tachirense Horizontes: “San Antonio, 8 de Enero de 1918.- Por primera vez va a verificarse en esta heroica villa en los días carnavalescos un culto disfraz que será iniciativo de los festivales que en debida forma se celebrarán en lo futuro. Para tal fin, se ha nombrado una junta directiva compuesta por los siguientes caballeros: presidente, Sr. José Murzi G; primero y segundo vicepresidente, Manuel A. Ramírez y Pablo A. Mendoza; tesorero, Guillermo Navarro; vocales: Carlos E. Bermúdez. Lucio A. Torres y Vicente Monsalve, secretario Jorge A. Novoa. Los distintos gremios sociales y el pueblo todo se preparan entusiasmados para darle el mayor realce a estas simpáticas fiestas que son fiel testimonio de civilización, cultura y progreso”. Con tal motivo, el domingo 27 de enero, día central del evento se llevó a cabo un fastuoso desfile de comparsas con elegantes disfraces. El “desfile de mascaradas” como se le llamó, animó a la población que se agolpaba en las calles y los motivó para asistir en gran número a la fabulosa retreta nocturna. Según lo reseñó el mismo diario en la edición del día 31 de enero de 1918. En adelante los carnavales se siguieron celebrando con más o menos vistosidad, pero fue en el último medio siglo donde esta manifestación cultural cobró más notoriedad, gracias a su nivel de organización, inclusión de las comunidades, fastuosidad y gran convocatoria a ambos lados de la frontera. Fotografía referencial: Carnavales de San Antonio año 1930, tomada de San Antonio Villa Heroica (facebook)

Fotografías familiares

Fotografías familiares Mi tía-bisabuela Flor María de las Mercedes López Peñaranda y su esposo Leonardo Fossi Weir junto a su pequeña hija Lola (Josefa Dolores Fossi) Flor fue hija del general liberal nortesantandereano Rogerio López Rizo y de su esposa Victoria Peñaranda Yáñez, y Leonardo fue hijo de Francesco Fossi Tagliaferro y de Dolores Weir Salinas Imagen cerca de 1896 (Lola nació el 12 de octubre de 1892) cortesía de: Camilo Castrillón Camacho

La impresionante historia de una acaudalada familia judía procedente de Múnich que se refugió en una hacienda cafetalera de Rubio para salvarse del Holocausto

Escrito por: Bernardo Zinguer El inicio del imperio del arte
Los Bernheimer antes de 1938 eran una acaudalada familia Bávara, poseían un palacio en pleno centro de Múnich con todo el esplendor y la opulencia de la época, en su residencia palaciega eran frecuentes las recepciones con invitados de alta sociedad, su principal tema de conversación era el arte, el oficio y pasión familiar. La fortuna de esta familia provenía del buen tino para los negocios del padre de Otto, el comerciante Lehmann Bernheimer, quien habría comenzado el negocio familiar con la venta de telas, alfombras y elementos de decoración, al fallecer éste en 1918 Otto se encargaría del negocio incorporando el comercio de las obras de arte y exclusivos artículos de lujo. Desde la casa comercial Bernheimer se atendían peticiones especiales de la familia real bávara, y buena parte de la aristocracia y burguesía europea. Incluso en los inicios del nacionalsocialismo los mismos jerarcas nazis se proveían de artículos lujosos en esta exclusiva casa comercial. La tragedia No obstante las relaciones comerciales con el nuevo poder alemán, los Bernheimer no se librarían de la vileza nazi. En 1937 fue expropiada la villa campestre que la familia poseía a orillas del lago Stamber para utilizarla como centro de adestramiento ideológico del partido nacionalsocialista, ya entonces se podía presagiar que la voracidad de los nacionalsocialista iría en aumento. El clímax de estos ataques ocurrió sin lugar a dudas en la aciaga noche de los “cristales rotos”, ocurrida el 09 de noviembre de 1938, una ola sangrienta de judeofobia donde cientos de sinagogas, casas y comercios de judíos fueron vandalizados y quemados por turbas alentadas por los nazis, gran parte de las propiedades de la familia Bernheimer fueron confiscadas, entre muchas obras de artes robadas destacan esculturas de Riemenschneider y dos pinturas de altísimo valor, Der Philosopher de Carl Spitzweg y una Madonna de Antonio Alegri. Pero el horror no termina allí, entre los miles de judíos hechos prisioneros estaban el patriarca de la familia Otto Bernheimer y sus hijos Kurt y Ludwig quienes fueron llevados al campo de concentración de Dachau, allí sufrieron las indecibles vejaciones nazis, les raparon el cabello, los mantuvieron en trabajos forzados, hacinados y con apenas unos mendrugos de pan o una papa al día. Justo cuando estaban perdiendo las esperanzas su salvación vino desde México, y es que a la sazón Otto fungía como Cónsul Honorario del presidente Mexicano Lázaro Cárdenas en Baviera, al enterarse de la situación de los Bernheimer el presidente Mexicano le exige al ministro de Relaciones Exteriores alemán la liberación incondicional de Otto y sus familiares, de lo contrario, les aseguró que pondría tras las rejas a doce connotados alemanes que hacían vida en la sociedad mexicana. La intervención del presidente mexicano surtió efecto, el 20 de diciembre de 1938 Otto y sus hijos fueron liberados, sin embargo desde ese momento eran otras personas, a sus propios familiares les era difícil reconocerlos, sus maltrechos cuerpos evidenciaban el abuso sufrido en apenas unas semanas. El despreciable Goering Otto se encontraba en una contradicción, se quería quedar y luchar por sus bienes, pero por otro lado sabía que tal vez él y su familia no contarían con la suerte de volverse a escapar en caso de ser recapturados. Cuando finalmente decidieron irse se encontraron con que la burocracia nazi hacia casi imposible que emigraran, entonces apareció un viejo cliente de la casa comercial Bernheimer, el jerarca nazi Hermann Goering, el mismo que sería el número dos del partido nazi y un notable coleccionista de arte (llegó a tener 3.100 obras robada a los Judíos y a enemigos del régimen), sabía de la riqueza de los Bernheimer y vio una oportunidad de hacerse de buena parte de su bienes. El nazi le hizo una propuesta draconiana a Otto, a cambio de un salvoconducto que les permitiría salir de Alemania y salvar su vida, Bernheimer debía comprar una hacienda cafetalera en los andes venezolanos llamada “La Granja” que pertenecía a una sobrina de Goering, el precio de compra era exponencialmente mayor al real, además debían renunciar a la ciudadanía alemana, y se especula que tuvieron que venderle obras de artes por un precio ridículo. La Granja Otto y su familia viajaron a Londres en 1939, algunos familiares quedaron en garantía mientras se hacía efectiva la transacción al jerarca nazi, hecho esto emprendieron viaje a Venezuela en 1940. En ese entonces, La Granja era una propiedad descuidada que les reportaba gastos a sus dueños alemanes, razón por la cual querían deshacerse de ella, y fue esta la oportunidad que Goering vio para beneficiarse y además favorecer a sus familiares. La Granja formó parte de la dote que la sobrina de Goering, Erika Burchard recibió al casarse con Walter Rode, quien a su vez la heredó de su padre Heinrich Enrique Rode, de la famosa casa alemana Van Dissel, Rode & Cía, que desde el siglo XIX exportaba Café por Maracaibo, el cual era acopiado por sus casas en el Norte de Santander y en el estado Táchira. Durante la crisis del precio del café de 1891 los productores cafetaleros andinos endeudados con préstamos y compras de bienes a las casas alemanas, debieron entregar sus fincas cafetaleras para saldar la deuda. Así fue como los Rode se hicieron, además de la Granja, de las haciendas Montebello, Altagracia, El Dorado, Costa Rica, La Unión y La Granadina. La hacienda no fue cómoda para la familia Bernheimer, quienes estaban acostumbrados a los lujos y a una cultura refinada, además no sabían nada sobre el trabajo agrícola, a los tres años de estar en Venezuela murió Carlota Guttmann de Bernheimer la esposa de Otto. Sin embargo; los miembros más jóvenes de la familia parecían adaptarse más fácilmente, con el pasar de los meses y gracias a una voluntad férrea la finca fue dando frutos, construyeron una casa en el propio pueblo de Rubio y Kurt, el hijo menor de Otto, contrajo nupcias con una dama local hija de un cafetalero, la señorita Mercedes Uzcátegui. A pesar de todo, el viejo Otto no se resignaba y se negaba a aceptar su nueva situación. Su ilusión volvió al saber que la guerra había concluido con una victoria para los aliados, apenas un par de meses luego regresó a Múnich a tratar de recuperar su patrimonio, es bien documentado sus esfuerzos para que las fuerzas militares estadounidenses, que tenían el control de Baviera, les reintegrará su propiedades, en una carta que un ex empleado a cargo del negocio (para entonces arianizado) enviara a Otto tres semanas después de la rendición de Alemania, le informa que el patrimonio familiar se encontraba disperso en diez castillos y monasterios, además de 64 almacenes. El renacimiento de los Bernheimer En el lapso de tres años y ante la insistencia de Otto Bernheimer los estadounidenses localizaron e hicieron entrega de varias propiedades y obras de arte, a pesar de esto, obras de sumo valor hasta ahora no han sido halladas. La villa veraniega en el lago Starnberg estaba para el momento siendo utilizada como una escuela, por lo que Otto decidió de inmediato donarla al Estado para que siguiera prestando esa función (actualmente lleva su nombre). La recuperación económica de Otto fue notoria, reconstruyó su palacio y para 1948 ya comenzaba operaciones comerciales enfocándose en las telas y muebles nuevos, por su iniciativa se funda la feria de antigüedades y arte alemán en 1956, al poco tiempo lo eligieron presidente de la asociación de comerciantes de arte alemán y en 1959 le conceden la distinción Orden al Mérito de Baviera, por lo que el viejo Otto recobró la dignidad que años antes le fue arrebata por los fanáticos nazis. Los Bernheimer de Rubio Del matrimonio de Kurt Bernheimer y Mercedes Uzcátegui, nacieron en Rubio, María Sol e Iris Elena y en el año 1950 Konrad Otto Bernheimer Uzcátegui, poco antes que toda la familia con sus nuevos integrantes regresaran a Múnich por pedido del ya anciano Otto, Kurt se quita la vida, tal vez agobiado por los recuerdos de su reclusión en el campo de concentración de Dachau. A pesar del trágico suceso Mercedes y sus hijos se van como el resto de los Bernheimer a Múnich.(Años más tarde Mercedes regresaría a Venezuela, murió en su ciudad natal recientemente). El viejo Otto, muere el 05 de julio de 1960 y luego de reacomodos familiares a partir de1977 su nieto el rubiense Konrad Otto Bernheimer Uzcátegui se encarga de la empresa familiar, actualmente deslumbra con una brillante carrera en el mundo del arte en el que fue iniciado por su abuelo, pero en el que se ha hecho un nombre propio, en el año 2002 compró en Londres la galería comercial más antigua del mundo “Colnaghi” para vincularla con la galería Bernheimer de Múnich. Acaba de presidir la feria anual de antigüedades y arte clásico realizada en Holanda y tiene sus oficinas en Londres y Múnich. Este relato, es solo uno de los tantos que evidencia el drama que millones de familias judías europeas sufrieron por causa del nazismo, hasta hoy se ha escrito mucho, pero no todo, y es que la magnitud y los efectos de aquel episodio negro de la historia reciente de la humanidad son tan abrumadores que muchos sobrevivientes prefirieron borrar este capítulo nefasto de sus memorias. Aún quedan historias por descubrir! Basado en un artículo de: SCHARFENBERG, EWALD. (2016) En Táchira el antisemitismo consiguió una solución ‘semifinal’ reportaje que forma parte del especial “Las últimas prisioneras de los nazis en América Latina”. Publicado en: web: armando info Otras fuentes consultadas: Álbum del Táchira (1930) Humberto Díaz Brantes México y los tesoros robados por los nazis, 10 de febrero de 2014 Revista EMEEQUIS web: munichhistory.blogspot web: sologenealogia web: geni

Alta sociedad de Rubio, 1930

Alta sociedad de Rubio Especialmente posando en los jardines del Club Sucre de Rubio para el Álbum del Táchira. La imagen debe ser del año 1929 y reseña que estas personas son de la "alta sociedad" de Rubio. Probablemente el fotógrafo sea Rafael Vicente Dulcey Fuente: El Álbum del Táchira (1930) Humberto Díaz Brantes Digitalizada y retocada por Bernardo Zinguer para Retazos Históricos del Táchira #Rubio #retazoshistóricosdeltáchira #tachira

Hace 90 años se inauguró el alumbrado eléctrico y la casa municipal en Palmira

Escrito por: Bernardo Zinguer, 15 de febrero de 2023 El lunes 15 de mayo de 1933, la comunidad de Palmira bulle en expectación y alegría, este día se inaugurará el alumbrado eléctrico, cuya energía será suministrada por la Central Hidroeléctrica del Torbes o “Planta Torbes” como se conocía coloquialmente. A las 4 de la tarde llega el presidente del estado Táchira, general José Antonio González Valbuena, quien, a pesar de ser un funcionario del régimen gomecista, es conocido por su respeto al disenso algo no común para la época, además de una nutrida labor de progreso en el Táchira. Pues bien, el nativo de Táriba llega acompañado de su familia y de una comitiva de funcionarios públicos que le acompaña hasta la Plaza Bolívar donde lo esperan las autoridades municipales y el pueblo en general quienes le dan la bienvenida. A las 5 en punto se encuentran todos reunidos en la Plaza Bolívar y se encienden las luces, los aplausos y vítores de la población se escuchan hasta en la mantellina, es entonces cuando la banda del estado ejecuta una lúcida vespertina, para luego juntos a invitados recorrer en caravana de automóviles las calles del pueblo. Seguidamente se realizó la inauguración de la casa municipal, que ya estaba en funcionamiento desde el 19 de diciembre de 1932, luego del acto protocolar se ejecutó un baile de gala por invitación del general González, donde las parejas bailaron galantemente hasta las nueve de la noche. El pueblo de Palmira por medio de uno de sus hijos tomó la palabra y agradeció al presidente del Estado por traer el progreso hasta esas tierras. Fuente consultada: periódico regional El Correo del Táchira, 16 de mayo de 1933. Imagen tomada de Revista Táchira Histórica.

Concejo municipal de San Antonio del Táchira 1929

Concejo municipal de San Antonio del Táchira vista del salón de sesiones presidido por el Sr. Vicente Monsalve Año 1929 Fotógrafo: Fuenmayor Fuente: El Álbum del Táchira (1930) Humberto Díaz Brantes Digitalizada y retocada por Bernardo Zinguer para Retazos Históricos del Táchira

Imprenta de Capacho

Imprenta de Capacho Un obsequio del Gral. Eleazar López Contreras En 1937 el general Eleazar López Contreras obsequió un taller tipográfico ...