sábado, 31 de octubre de 2026

Cuando el turco Miguel se quedó sin sentido

En nuestra familia hay varias anécdotas divertidas causadas por el enredado español que usaban nuestros ancestros, quienes lo aprendieron en su edad madura. Su lengua materna era el yiddish, una combinación de hebreo, alemán medieval, arameo y lenguas eslavas. Además, la mayoría de ellos hablaba ruso, rumano y alemán. Mi tío abuelo Miguel Kushnir llegó a San Cristóbal en el año 1925. En pocos tiempo se ganó el cariño de la gente por su carácter alegre y bromista, y terminó uniéndose a varios clubes sociales y fraternidades.
Dicen que un día bajaba por “la cuesta del Cuartel Bolívar” manejando su camioneta. Con él iban sus amigos José Manuel Salas y Jesús Estrada. En algún momento del viaje, Miguel se llevó las manos a la cabeza y exclamó:
“¡Mi estár fallando el sintido!”
Rápidamente, sus acompañantes lo hicieron parar y decidieron seguir el trayecto a pie. Tal vez dirían algo así como ¡tan toche, no queremos jodernos si el turco se desmaya! ¡Qué gallinos!" pensaría Miguel. LOS AMIGOS CONTARON QUE MEDIA HORA DESPUÉS VIERON AL TÍO MIGUEL FUMÁNDOSE TRANQUILAMENTE UN TABACO EN EL GARAJE DE ANGARITA, DONDE LE ESTABAN REPARANDO EL “ENCENDIDO” DEL CARRO. Se miraron uno a otro y con sonoras carcajadas comprendieron que a Miguel no le estaba fallando el sentido, sino el encendido del carro. Esta anécdota quedó reflejada en la edición del 6 de octubre de 1945 en un pequeño periódico llamado La Bomba Atómica, que seguía el estilo francés, plagado de humor, con chistes de tertulianos, farándula y sátiras políticas. La fuente periodística me la envió mi querido hermano en la historia, el doctor Pulido Zambrano. La fotografía es del tío Miguel con su hija Dora, el niño no se ha identificado. La dedico a su hija Ana Maritza Sánchez

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Imprenta de Capacho

Imprenta de Capacho Un obsequio del Gral. Eleazar López Contreras En 1937 el general Eleazar López Contreras obsequió un taller tipográfico ...